DÍA TRAS DÍA

DÍA TRAS DÍA

Al comenzar el año me acuerdo de una canción popular de los años 70: «Día tras día, día tras día, Señor mío, tres cosas pido: Verte más claramente, amarte más entrañablemente, seguirte más de cerca, día tras día».

«Verte más claramente…» La Biblia dice que Dios es Espíritu, que es invisible y que aun así podemos verlo en Jesús, en el amor que se manifiestan los creyentes y en la belleza de Su mundo.

«Amarte más entrañablemente…» «Lleguemos ante Su presencia con alabanza». Puedo demostrarle a Dios mi amor agradeciéndole las bendiciones que me concede. El Salmo 118:24 dice: «Este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él». Procuraré tener una actitud agradecida cada día del año entrante.

«Seguirte más de cerca…» Esta puede ser la parte más difícil, pero si pongo los ojos en Él y lo amo, sentiré Su presencia cargada de amor guiándome suavemente hacia donde quiere que me dirija. Y puedo cantar esa canción que dice: «Mi Señor sabe por dónde cruzar el desierto; solo tengo que seguirlo. Fuerzas para el día siempre me da, y cuanto necesito para vivir. Mi Señor sabe por dónde cruzar el desierto, solo tengo que seguirlo».

También le pediré alegría, la cual viene de vivir día a día. Quienes están siempre esperando que un gran acontecimiento los haga felices casi nunca lo son. Estoy convencida de que la felicidad se encuentra valorando los pequeños sucesos de la vida.

Por último —pero no por ello menos importante— le pediré paz interior. Jesús dijo: «La paz os dejo, Mi paz os doy; Yo no os la doy como el mundo la da». El apóstol Pablo nos da la receta en detalle: «No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que Él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús».

Job 31:4 (NVI) ¿Acaso no se fija Dios en mis caminos y toma en cuenta todos mis pasos?

Salmos 17:5 (NVI) he apartado mis pasos; mis pies están firmes en tus sendas.

Salmos 37:23 (NVI) El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir;