LA GRANDEZA BIEN ENTENDIDA

LA GRANDEZA BIEN ENTENDIDA

Puede que no te sientas muy capaz o que consideres que no tienes atributos de héroe. Hasta el apóstol Pablo se lamentó diciendo: «Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo». Sin embargo, Dios puede hacer de nosotros más de lo que somos si nos valemos de la ayuda que nos ofrece Su Hijo, Jesús. «Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo».

[Un héroe es] un ser humano admirado por sus logros y nobles cualidades. Yo afirmo sin vacilación que tenemos muchos a nuestro alrededor. Todos los días se enfrentan a dificultades, y lo hacen con integridad y humildad.
William Holland

El verdadero heroísmo es notablemente sobrio, no tiene nada de dramatismo. No es el deseo de destacarse como sea por encima de todos los demás, sino el impulso de servir al prójimo cueste lo que cueste.
Arthur Ashe (1943–1993), jugador afroamericano de tenis profesional, que llegó a ocupar el puesto nº 2 en el ranking internacional y consiguió tres títulos de Grand Slam

¿A quién se le ocurrió eso de que los héroes deben llevar capa o estar dotados de superpoderes?
Josh Putnam en un texto sobre una labor comunitaria que consistía en sacar fotos para «honrar a los héroes que viven entre nosotros».

Mis héroes son los soñadores, los hombres y mujeres que procuraron labrar un mundo mejor que el que se encontraron cuando llegaron, ya sea a base de pequeños o de grandes actos. Algunos tuvieron éxito, otros fracasaron, la mayoría obtuvo resultados disímiles. […] Según lo veo yo, lo heroico es el esfuerzo. Independientemente de que ganen o pierdan, admiro a quienes pelean la buena batalla.
George R. R. Martin (n. 1948), autor estadounidense de la serie de novelas de fantasía épica «Canción de hielo y fuego»

[Dios] dirige en la justicia a los humildes, y les enseña Su camino.
Salmo 25:9 (NVI)

Los héroes invisibles muchas veces no aparecen en nuestros libros de texto, ni tienen entradas en Wikipedia, ni videos en YouTube de esos que todo el mundo ve. Pese a ello, son miembros indispensables de nuestra sociedad. Esos héroes anónimos son los más esenciales.
Scott T. Allison

La verdadera grandeza y el auténtico don de mando no se alcanzan obligando a otros a servirnos, sino entregándonos abnegadamente al servicio del prójimo.
Anónimo

Anhelo realizar obras grandes y nobles, mas mi principal tarea es realizar obras humildes como si fueran grandes y nobles. El mundo progresa no solo por el potente impulso de sus héroes, sino también por la suma de los minúsculos impulsos de cada persona que trabaja con honradez.
Helen Keller (1880–1968), escritora, activista política y oradora estadounidense sordociega

El que no permanece en su pequeñez, pierde su grandeza.
San Francisco de Sales (1567–1622), prelado y escritor católico francés

En este mundo, nadie que alivie la carga de otro es un inútil.
Charles Dickens (1812–1870), escritor inglés que practicó la crítica social

Si un modesto juglar detiene el llanto
o alivia el dolor de algún alma en pena,
seguro que Dios estima su canto
y que cada estrofa a gloria le suena.
Walter Malone (1866–1915), abogado y poeta norteamericano

Cuanto más vivo, más me convenzo de que cada uno de nosotros posee cualidades de héroe. Todos nos enfrentamos a contrariedades y dificultades. A lo largo de nuestra vida, todos pasamos por momentos en que somos capaces de elevarnos por encima de nuestros instintos humanos más bajos y convertirnos en ángeles con una vocación sublime. Cuando respondemos a ese llamamiento nos volvemos héroes en el más genuino sentido de la palabra.
William Holland

El mundo mide la grandeza en función del dinero, la elocuencia o las dotes intelectuales que uno posea, o incluso por su destreza en el campo de batalla. El Señor, en cambio, aplica el siguiente patrón de medida: «En el reino de Dios, las personas más importantes son humildes como este niño».
John Henry Jowett (1864–1923), pastor y escritor inglés

Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor del Señor.
Proverbios 22:4

Se realizan muchas grandes acciones en las pequeñas luchas. […] La vida, la desgracia, el aislamiento, el abandono, la pobreza, son campos de batalla que tienen sus héroes; héroes oscuros más grandes a veces que los ilustres.
Victor Hugo (1802–1885), poeta, dramaturgo y novelista romántico francés

No se deben confundir la notoriedad y la fama con la grandeza. Muchos que hoy ostentan un título no saltaron a la fama ni obtuvieron su fortuna por méritos propios. Por otra parte, he conocido personas de grandeza indiscutible y que desempeñan una labor muy poco reconocida. La grandeza es una cualidad del espíritu. No tiene nada que ver con la posición que uno ocupe entre los mortales. Nadie —y menos aún un simple ser humano— confiere grandeza a otro, pues es un estado que se alcanza, no un premio. La grandeza corona a un conserje con la misma facilidad que a una persona de destacada posición social.
Sherman Finesilver (1927–2006), juez federal de los Estados Unidos

Salmos 25:9 (NVI) Él dirige en la justicia a los humildes, y les enseña su camino.

Proverbios 22:4 (NVI) Recompensa de la humildad y del temor del son las riquezas, la honra y la vida.

1 Pedro 5:5 (NVI) Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque
«Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».